La Biblia es la máxima y absoluta autoridad de todo lo que enseñamos.
Cada estudio comienza con una exégesis fiel a las Escrituras, respetando el contexto histórico, literario, gramatical y teológico del texto, permitiendo que la propia Biblia interprete la Biblia.
Toda aplicación nace de la intención original del pasaje y de una comprensión cristocéntrica de la revelación de Dios.
Creemos que Dios creó a la mujer como una unidad inseparable de cuerpo, alma y espíritu.
Por eso buscamos comprender a la mujer de manera integral, sin reducirla únicamente a lo espiritual ni únicamente a lo emocional o biológico.
Las disciplinas como la psicología, la neurociencia, la psiquiatría, la genética, la epigenética, la teoría del apego y otras ciencias del comportamiento humano son utilizadas como herramientas de observación y comprensión del ser humano. Nos ayudan a apreciar con mayor profundidad el diseño de Dios, el funcionamiento de la mente, las emociones, las relaciones y la estructura biológica de la mujer, así como los efectos que el pecado, el sufrimiento y las experiencias de vida producen en ella.
Estas herramientas no definen la verdad ni interpretan las Escrituras. Su función es iluminar aspectos del diseño creado por Dios y facilitar una aplicación más profunda de la verdad bíblica a la realidad humana.
La Escritura sigue siendo el fundamento.
La teología dirige la interpretación.
La ciencia aporta comprensión del diseño, pero nunca reemplaza la revelación de Dios.
Cada estudio busca responder cuatro preguntas fundamentales:
¿Qué revela este pasaje acerca de Dios?
¿Qué revela acerca del ser humano?
¿Qué nos ayuda a comprender la observación del comportamiento humano sobre esta realidad?
¿Cómo transforma el evangelio esta área de nuestra vida?
Mi enseñanza nace de una relación personal con Dios, del amor por Su Palabra y del deseo de seguir aprendiendo cada día. Comparto lo que el Señor ha ido formando en mi vida a través del estudio diligente de las Escrituras, una teología fiel al texto bíblico y una comprensión responsable de las ciencias del comportamiento humano, como herramientas que ayudan a apreciar con mayor profundidad el diseño de Dios para la mujer en su cuerpo, alma y espíritu.
También hablo desde las experiencias que Dios ha permitido en mi caminar, no como alguien que ya lo sabe todo, sino como una discípula que continúa siendo transformada por Su verdad. Mi autoridad no está en mi experiencia ni en mi conocimiento, sino en la Palabra de Dios, que es el fundamento de cada enseñanza.
Nuestra comunicación es:
pastoral, porque busca cuidar el corazón;
educativa, porque forma con profundidad;
teológica, porque permanece fiel a la Escritura;
confrontativa, porque la verdad confronta aquello que esclaviza;
empática, porque comprende el dolor humano;
llena de gracia, porque refleja el carácter de Cristo.
No buscamos condenar.
Buscamos restaurar.
No buscamos ganar discusiones.
Buscamos conducir a las mujeres a la verdad que libera.
Equipar a las mujeres con una enseñanza bíblica sólida que les permita conocer profundamente a Dios, comprender el diseño con el que fueron creadas y experimentar una transformación integral en su cuerpo, alma y espíritu, reflejando el carácter de Cristo en cada área de sus vidas.
Nuestra Visión
Levantar una generación de mujeres que conozcan a Dios por medio de las Escrituras, comprendan su diseño integral, sean sanadas en las áreas quebrantadas de su vida, vivan desde su identidad en Cristo y ejerzan una influencia piadosa en sus familias, iglesias y sociedad.